Una red federal de mujeres impulsa la donación de pelo

pelucasLa famosa diseñadora francesa Coco Chanel decía que una mujer que se corta el pelo está a punto de cambiar su vida. La frase trasciende lo puramente estético y define muy bien la sinergia que se da en “Doná tu cabello”, un colectivo de mujeres organizadas como una gran colmena nacional para fabricar pelucas de pelo natural destinadas pacientes oncológicos en tratamiento.

“Siempre tuve el pelo largo, lacio y mucho”, cuenta Daniela Mangini con cierto orgullo. En 2013, con la certeza de que con su cabellera podía ayudar a otros, comenzó a donar su pelo y su trabajo de todos los días en el sector de Recursos Humanos en una fábrica, le sumó la coordinación de una red de ONG y asociaciones civiles que reciben donaciones de pelo por correo desde distintos puntos del país para confeccionar pelucas solidarias. ¿El objetivo? Ayudar a préstamo a pacientes oncológicos que, tras la quimioterapia, suelen perder el pelo.

“Con el tiempo, la donación de órganos o de sangre se instaló como una cuestión solidaria. Pero con el pelo hay un tema cultural: todavía no se sabe mucho que se puede donar ni para qué sirve”, reflexiona Daniela.

Desde una página de Facebook que armó para difundir el tema contesta -con la ayuda de Lourdes Guiretti de Córdoba- unos cincuenta mensajes por día de mujeres interesadas en regalar su pelo pero que no saben bien cómo hacerlo. “La gente quiere tener alguien con quién hablar, con nombre y apellido. El pelo es para nosotras algo muy preciado, que cuidamos mucho y como todavía hay muchos prejuicios nos ocupamos de saldar todas las dudas”, explica.

Los siete grupos -en San Juan, Mendoza, Catamarca, Entre Ríos, Tucumán, Baradero y Bahia Blanca- trabajan de manera coordinada para potenciar las iniciativas. Advierten que, si bien cada vez se conoce más sobre la posibilidad de donar el pelo, pocos son los pacientes oncológicos que saben que pueden acceder a una peluca sin costo.
“Pelucas solidarias Baradero” funciona desde 2015 y apunta a convertirse en una asociación civil pronto. Todos los sábados, veinte mujeres articulan una verdadera línea de trabajo: fabrican cuatro pelucas por semana, ya entregaron 198 y desde allí abastecen a todo Buenos Aires y Córdoba. Si bien aceptan que son algo rústicas porque se confeccionan con máquinas de coser y que a los seis meses requieren de cierto mantenimiento, les permiten a los pacientes de bajos recursos acceder a una peluca que –en el mercado- cuesta alrededor de $8.000.
En Mendoza está Fundavita, una ONG que trabaja para toda la región de Cuyo en la lucha contra el cáncer desde hace 20 años. Verónica de Casas cuenta que las tareas son amplias: desde el impulso de la campaña de recaudación más ambiciosa a nivel nacional para comprar un resonador magnético para el Hospital pediátrico Humberto Notti hasta la creación un banco de pelucas en préstamo para pacientes oncológicos. En 2015, iniciaron la campaña “Un pelito más fácil” para difundir en la provincia la donación de pelo y desde entonces trabajan junto a una fábrica de Buenos Aires para que las pelucas queden más prolijas.
Con el correr de los meses y el éxito de la iniciativa, varias peluquerías se sumaron y ofrecen cortes gratuitos a aquellas clientas que donen su pelo.

El procedimiento para convertirse en donante es fácil: con el pelo bien seco, hay que atarlo en ambos extremos y cortar un mechón de no menos de 20 centímetros, aunque algunas asociaciones aceptan desde 15 centímetros. Después,se debe guardar en papelfilm o una bolsa ziplock. Puede estar teñido, decolorado y hasta alisado, pero en buen estado. El lema, que día a día llevan a la práctica este grupo de mujeres, es que "todo pelo sirve".

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